Educación contra el abandono y maltrato.

•Junio 16, 2008 • Dejar un comentario

Vivir con un animal de compañía es un privilegio, no un derecho. Sólo las personas dispuestas a cumplir con la responsabilidad que conlleva mantener un animal deben gozar de este privilegio. Por ello, el PACMA lleva a cabo campañas de concienciación acerca de la responsabilidad de convivir con animales no-humanos, mediante mesas informativas, campañas online o conferencias sobre dicha problemática.

Antes de hacerte responsable de un perro o un gato, debes pensar seriamente si serás capaz de garantizarle los cuidados y el cariño que necesita. Si después de recapacitar sobre ello decides compartir tu vida con un perro o un gato, NO LO COMPRES: ADOPTALO. La cría y venta de animales domésticos es una de las causas principales del abandono, y comprando un animal de compañía contribuyes al trágico ciclo que se origina desde el nacimiento de millones de animales que se enfrentan a una enorme escasez de hogares.

Muchas veces, cuando el animal crece y exhibe ciertas conductas y necesidades ligadas a las fases del crecimiento, se convierte en una molestia cuya solución casi siempre suele ser olvidarlo en el patio trasero, intentar dejarlo en un centro de acogida o, simplemente, abandonarlo. En el primero de estos casos el animal sufre un abandono emocional marcado por el rechazo, lo cual convierte su vida en un infierno de soledad y aburrimiento. En el segundo caso, los dueños se ponen en contacto con protectoras locales o centros de acogida (perreras). No se tiene en cuenta que, en primer lugar, las protectoras y las perreras suelen estar tan saturadas de animales abandonados que no pueden hacerse cargo de un animal más. Por otra parte, por ley, las perreras no aceptan animales de manos de particulares. Sin embargo, la mayor diferencia a tener en cuenta entre las protectoras (de gestión privada) y las perreras o centros de acogida (de gestión municipal), es que en estas últimas se sacrifica a los animales para los que no se consiguen adoptantes. Por fin, en el caso del abandono puro y simple, el desalmado suele llevarse al animal lo más lejos posible y soltarlo a su propia suerte. éste, en un estado de infinita desolación, acabará atropellado, como cebo de peleas clandestinas, abierto en canal en un laboratorio, torturado por energúmenos o, en el mejor de los casos, terminará sus días en una perrera. Otra forma de deshacerse de ellos, cuando dejan de ser ese divertido juguete, es llevarlos a una clínica veterinaria para que sean sacrificados.

CRIA E IMPORTACION DE MASCOTAS

Los perros y gatos vendidos en las tiendas de mascotas proceden de criadores o de “fábricas de cachorros”. Hace ya años que están entrando en el Estado Español una gran cantidad de perros proveniente de los países del Este de Europa. Entran en camiones enteros y su precio es muy bajo. Las malas condiciones del largo viaje son la causa de la altísima mortalidad de cachorros cuya pérdida económica se suple con los bajos precios de adquisición.

Aun así, una vez vendidos a particulares, muchos animales fallecen debido a varios factores (defectos congénitos inherentes a las razas llamadas “puras” y debilidad del animal, entre otros). De todas formas, los criadores de razas específicas, aun procediendo del mismo Estado Español, extenúan y acortan la vida de las perras y gatas haciéndolas parir sin descanso, y se deshacen de los cachorros que no cumplen con los cánones de perfección establecidos, sacrificando a la mayoría de éstos.

CRIADORES PARTICULARES LEGALES E ILEGALES

Es corriente encontrar en las revistas de anuncios una constante oferta de camadas, normalmente de perros o gatos de cierta raza. Muchos de estos particulares poseen licencia de núcleo zoológico, lo cual les permite criar y vender animales legalmente.

Aun así, suele tratarse de animales que, debido a la endogamia, resultan propensos a enfermedades y discapacidades funcionales y mentales. Otros criadores particulares, sin licencia de núcleo zoológico, son los que hacen criar a su animal (de raza específica o no) porque piensan, erróneamente, que la cría representa una necesidad biológica para las hembras caninas o felinas, o les gustaría tener cachorros de sus mascotas, o se aprovechan de su animal para producir mercancía de la que lucrarse. Ambos tipos de criadores, legales e ilegales, contribuyen en gran manera a la sobrepoblación y al abandono.

ANIMALES DOMESTICOS A LA FUERZA

Unicamente perros y gatos pueden y deben ser considerados animales domésticos, ya que son las dos especies que, tras siglos de evolución, se han adaptado a vivir con el ser humano con el que (bajo las circunstancias adecuadas) pueden alcanzar una vida plena y feliz. Ningún otro animal, no sólo los considerados exóticos, debe ser forzado a hacer un papel de mascota que no le corresponde. éste es el caso de reptiles, hurones, conejos, patos, cobayas, ratones, peces, todo tipo de pájaros, etc. Algunos de estos animales, a la venta en tiendas y quioscos, no sólo son criados masivamente para ser vendidos como mascotas, sino también para ser consumidos como comida para animales exóticos (como conejitos, ratoncitos y peces destinados a alimentar serpientes). En cualquiera de nuestras ciudades hay muestras claras de este tipo de comercio , donde se exhiben miles de animales enjaulados. Las condiciones de extremo hacinamiento, en el caso de los animales más pequeños, deriva en sofoco, canibalismo y debilidad, lo cual causa la muerte diaria de muchos de ellos.

En el caso de los animales más grandes, como gallos y palomos, entre otros, estos viven en jaulas diminutas donde no tienen la oportunidad de levantarse, aletear o darse la vuelta. En ambos casos, docenas de estos animales acaban en la basura todos los días, víctimas mortales de tales condiciones.

DEBES SABER QUE:

En el Estado Español se abandonan al año unos 200.000 perros y el doble de gatos. Por lo qué el control de natalidad es imprescindible para reducir la sobrepoblación de estos animales y así terminar con el abandono.

La única forma de reducir la incidencia de tumores en las hembras es la esterilización. Una gata no esterilizada tiene el 30% de posibilidades de desarrollar un tumor maligno. Una vez esterilizada, estas posibilidades se reducen al 18%.

El “pedigrí” fue un concepto inventado por criadores para convertir la venta de mascotas en un gran negocio. Ninguna garantía sanitaria puede asegurar el estado de salud de los perros de “pura raza” o “pedigrí”, ya que éstos son portadores de genes anómalos y pueden desarrollar graves defectos congénitos, a los que los animales mezclados son mucho menos susceptibles.

Los gatos que salen a la calle ven su esperanza de vida reducida a la mitad, ya que se exponen a atropellos, agresiones, intoxicaciones, peleas territoriales y enfermedades felinas transmitidas por animales sin hogar. La mayoría de los gatos caseros abandonados no sobrevivirán más de 10 días en la calle.

Los animales domésticos deben vivir con los humanos, y su entrada en el hogar familiar no debe ser restringida. Ningún animal debe ser utilizado exclusivamente como vigilante externo, lo cual en sí ya constituye un abuso.

La crianza ilegal (sin licencia) se considera una infracción grave, penalizada con una multa de hasta 2.000 euros, además de la confiscación del animal y sus crías.

El abandono se considera una infracción muy grave, penalizada con una multa de hasta 20.000 euros.

POR LO TANTO:

Jamás compres animales: ADOPTALOS. En lugar de contribuir a este comercio infame, ayudarás a desmontarlo. Si tu niño o niña desea compartir su vida con un animal y, después de reflexionar seriamente, decides responsabilizarte de uno, hazlo por él/ella además de por el mismo animal. De esta manera contribuirás a que tu hijo crezca como un ser humano compasivo y solidario, no como otro de tantos consumidores irresponsables conducidos por modas y caprichos.

Cuando adoptes no olvides a los animales adultos o ancianos, cuyo agradecimiento no tiene límites, y suelen ser ignorados a favor de los cachorros.

La misma ética se aplica a todos los animales, sea cual sea su procedencia. Igual que en el caso de compra, la adopción también puede ser un capricho fruto de un ataque superficial de compasión. Antes de adoptar, PIENSALO, y no sometas al animal al abandono emocional o a un traumático regreso al centro de adopción.

 

Si sabes de alguien que planea aparear a su animal, alza la voz. Las personas que desean lo mejor para sus animales no los aparean.

Denuncia cualquier tipo de maltrato animal, incluyendo el abandono . Para ello debes llamar a la Oficina de Protección Animal de tu Comunidad Autónoma. Si te encuentra con un animal perdido o abandonado y sin identificación, y no puedes llevarlo contigo, llama al 112 (teléfono de emergencias). La Guardia Urbana tiene el deber de socorrer a estos animales, que normalmente son trasladados a centros de acogida.

Carta de un cachorro.

•Junio 12, 2008 • Dejar un comentario

1 Mes. Mi mamá me cuida muy bien. Es una mamá ejemplar. 2 Meses. Hoy me separaron de mi mamá. Ella estaba muy inquieta, y con sus ojos me dijo adiós, esperando que mi nueva “familia humana” me cuidara tan bien, como ella lo había hecho.

 4 Meses. He crecido rápido; todo me llama la atención. Hay varios niños en la casa que para mí son como “hermanitos”. Somos muy inquietos, ellos me halan de la cola y yo les muerdo jugando.

 5 Meses. Hoy me regañaron. Mi ama se molestó porque me hice “pipí” dentro de la casa; pero nunca me habían dicho donde debía hacerlo. Además duermo en la recámara… ¡ Y ya no me aguantaba!.

 8 Meses. Soy un perro feliz. Tengo el calor de un hogar; me siento tan seguro, tan protegido. Creo que mi familia humana me quiere y me consiente mucho. Cuando están comiendo me convidan. El patio es para mí solito y me doy vuelo escarbando como mis antepasados los lobos, cuando escondían la comida. Nunca me educan. ¡Ha de estar bien todo lo que hago!

 12 Meses. Hoy cumplí un año. Soy un perro adulto. Mis amos dicen que crecí más de lo que ellos pensaban. ¡Qué orgullosos se deben sentir de mi!

 13 Meses. Que mal me sentí hoy. Mi “hermanito” me quitó la pelota. Yo nunca agarro sus juguetes. Así que se la quité. Pero mis mandíbulas se han hecho muy fuertes, así que lo lastimé sin querer. Después del susto, me encadenaron casi sin poderme mover a los rayos del sol. Dicen que van a tenerme en observación y que soy un ingrato. ¡No entiendo nada de lo que pasa!

 15 Meses. Ya nada es igual… vivo en la azotea. Me siento muy solo. Mi familia ya no me quiere. A veces se les olvida que tengo hambre y sed. Cuando llueve no tengo techo que me cobije.

 16 Meses. Hoy me bajaron de la azotea. De seguro que mi familia me perdonó y me puse tan contento que daba saltos de alegría. Mi rabo parecía un reguilete. Encima de eso, me van a llevar con ellos de paseo. Nos enfilamos hacia la carretera y de repente se pararon. Abrieron la puerta y yo me bajé feliz, creyendo que haríamos nuestro “día de campo”. No comprendo por qué cerraron la puerta y se fueron. “Oigan, esperen” – “Eh … se olvidan de mí”. Corrí detrás del coche con todas mis fuerzas. Mi angustia crecía al darme cuenta que casi me desvanecía y ellos no se detendrían: ¡me habían olvidado!

 17 Meses. He tratado en vano de buscar el camino de regreso a casa. Me siento y estoy perdido. En mi sendero hay gente de buen corazón que me ve con tristeza y me da algo de comer. Yo les agradezco con mi mirada y desde el fondo de mi alma. Yo quisiera que me adoptaran y sería leal como ninguno. Pero solo dicen “pobre perrito”, se ha debido perder.

 18 Meses. El otro día pasé por un escuela y vi a muchos niños y jóvenes como mis “hermanitos”. Me acerqué y un grupo de ellos, riéndose, me lanzó una lluvia de piedras, “a ver quien tiene mejor puntería”, dijeron. Una de esas piedras me lastimó el ojo y desde entonces ya no veo con él.

 19 Meses. Parece mentira, cuando estaba más bonito se compadecían mas de mi. Ahora ya estoy muy flaco; mi aspecto ha cambiado. Perdí mi ojo y la gente más bien me saca a escobazos cuando pretendo echarme en una pequeña sombra.

 20 Meses. Casi no puedo moverme. Hoy al tratar de cruzar la calle por donde pasan los coches, uno me arrolló. Según yo, estaba en un lugar seguro llamado “cuneta”, pero nunca olvidaré la mirada de satisfacción del conductor, que hasta se ladeó con tal de centrarme. ¡Ojalá me hubiera matado!, pero solo me dislocó la cadera. El dolor es terrible, mis patas traseras no me responden y con dificultades me arrastré hacia un poco de hierba en la ladera del camino.

 Tengo 10 días bajo el sol, la lluvia, el frío y sin comer. Ya no me puedo mover. El dolor es insoportable. Me siento muy mal; quedé en un lugar húmero y parece que hasta mi pelo se está cayendo. Alguna gente pasa y ni me ve; otras dicen: “no te acerques”.

 Ya casi estoy inconsciente; pero alguna fuerza extraña me hizo abrir los ojos. La dulzura de su voz me hizo reaccionar. “pobre perrito, mira como te han dejado”, decía… junto a ella venía un señor de bata blanca, empezó a tocarme y dijo: “Lo siento señora, pero éste perro ya no tiene remedio, es mejor que deje de sufrir”.

 A la gentil dama se le salieron las lágrimas y asintió. Como pude, moví el rabo y la miré agradeciéndole que me ayudara a descansar. Solo sentí el piquete de la inyección y me dormí para siempre pensando en ¿porqué tuve que nacer si nadie me quería?

 

 

Ahora eres mi amo y te pido amor. Has decidido hacerte responsable de mí y me siento agradecido por tu determinación. Existirá entre ambos un secreto pacto de confianza que jamás será quebrantado de mi parte.Deberás comprenderme por algún tiempo, acabo de separarme de mi madre y mis hermanos. Me notarás desorientado, inquieto y algunas veces me verás… llorar. Sí, los extraño. Compréndeme y yo te comprenderé luego por muchos años. Seré tu mejor amigo.

Entenderé tus cambios de humor, tus alegrías, tus días buenos y tus días malos, estaré a tu lado acompañándote en tu soledad, en tu tristeza y te trataré siempre con el
mismo amor, con la misma lealtad. Lameré la mano con que me castigues porque mi capacidad de perdón es infinita.

Pero no me castigues, enséñame. Desconozco los detalles que puedan irritarte, deseo complacerte en todo; deseo que te sientas orgulloso de mí cuando me veas echado a tus pies, cuando camine a tu lado por la calle como tu
sombra más fiel. Quiero responder a ese ideal de perro que tanto anhelabas, pero depende de ti; seré reflejo de tu modo de educarme y tratarme.

Ayúdame a no defraudarte. Si me tratas con violencia… seré agresivo. Háblame, entiendo cada una de tus palabras, aunque no te conteste con el mismo lenguaje.

Aprende a leer mis ojos y comprenderás cuánto te entiendo, sé que eres una buena persona. ¿Qué piensas tú de aquellos que no aman a los animales? Estoy seguro de que
me cuidarás con amor. Eres mi amo. Eres mi amo. Poco a poco nos haremos grandes amigos, nos conoceremos y nos respetaremos por igual.

Mira… cuando el primer hombre apareció en la Tierra, el resto de los animales creían que era otro animal, sin embargo, tenía “Alma”. Medita sobre esto. El hombre manifiesta su alma a través del lenguaje, nosotros a través de nuestros actos.

No olvides nunca mi amo, que a mi manera te amo. Durante más de diez años estaré junto a ti, creceremos juntos, compartiremos tantas y tantas cosas, y el día que me ya a
vivir a una estrella, mira el cielo con frecuencia porque siempre estaré mirando.

Pero deseo decirte algo: no dejes mi casa vacía, hay otro cachorro esperándote, al cual llegarás a amar tanto como a mí. No quiero en mi testamento una casa vacía. Ahora bien, no pensemos en ese día, hazme una caricia y juega un ratito conmigo. Tenemos muchos años por delante para hacernos felices.

Tu perrito que te quiere.

 

 

 

 

La canción del animal

•Junio 12, 2008 • Dejar un comentario